domingo, 30 de diciembre de 2012

El "cuadrado mágico" de Luxemburgo


Vanderlei Luxemburgo da Silva, nacido en Nova Iguaçu. Actual entrenador del Gremio de Portoalegre, ha desarrollado casi toda su vida futbolística en equipos del campeonato brasileño. Su paso por el Real Madrid fue fugaz y poco productivo. Es conocido por el "cuadrado mágico", táctica que empleó en el Real Madrid, y por la cual fue muy criticado. Para él, en el fútbol moderno no hay que jugar por las bandas.

Vanderlei Luxemburgo es, probablemente, el técnico más laureado del campeonato brasileño, teniendo en su haber cinco Ligas cariocas. Sus éxitos en Brasil le llevaron a cumplir un sueño, dirigir a la Selección de Brasil desde 1998 hasta el 2000, logrando con la canarinha la Copa América.

Su carrera comenzó en el equipo de aficionados del Botafogo. Su buen desempeño, siendo tres veces campeón infantil, le valió una invitación para jugar con el Flamengo, el club de su infancia. Con el equipo rojinegro se alzó con varios títulos, entre ellos la Copa Guanabara, el torneo Carioca y el Torneo Popular en 1972. Tras varios años en el Flamengo, su equipo de siempre, se marchó al Internacional de Porto Alegre en busca de nuevos títulos. Allí coincidió con grandes nombres como Carpegiani, Batista o Falcao.

Sin embargo, un año más tarde se fue el Botafogo, equipo en el que jugó hasta que, en 1980, sufrió una grave lesión que le retiró de los terrenos de juego. Lejos de los campos, se dedicó al estudio y se hizo profesional de la educación física. En 1983 comienza su carrera como entrenador, al dirigir al Campo Grande. Ese mismo año dirige también el Rio Branco, logrando su primer título como entrenador.
Al año siguiente dirige al Friburguense, equipo que abandona a mitad de temporada para marcharse a Arabia Saudí como segundo entrenador de Joubert Luis Meira en el Al Ittihad.

Tras su periplo por Arabia Saudí regresa a Brasil para hacer carrera allí. Fue entrenador del Demócrata, del equipo juvenil del Fluminense, más tarde del América, el Bragantino (con el que gano el Campeonato de la Serie B en 1989 y el Campeonato Paulista en 1990). Un año más tarde llega su gran oportunidad en Brasil, entrenar a su equipo, el Flamengo. Allí trabaja con grandes jugadores como Djalminha, Nunes Paulo, Zinho y Marquinhos, entre otros.
Ponte Preta, Palmeiras en dos etapas, de nuevo Flamento, Santos...toda una vida entrenando en Brasil y logrando grandes títulos hasta que el 2004 le llega la gran oportunidad de entrenar en Europa. Ni más ni menos que en el Real Madrid, convirtiéndose en el primer técnico brasileño el equipo blanco.

Llegó con la temporada empezada, en diciembre, y tras el desplante de Camacho y la destitución de García Remón. Avalado por su trayectoria en Brasil y por sus compatriotas Roberto Carlos y Ronaldo, el equipo nunca llegó a funcionar. Su técnica del "cuadrado mágico" era un auténtico despropósito con el que el equipo no jugaba a nada. Demasiada concentración de jugadores por el centro. La aventura empezó bien, ganando a la Real Sociedad en seis minutos, en un partido aplazado por amenaza de bomba. Pero esa temporada no logró ningún título, y la siguiente no la acabaría. Fue destituido a principios de diciembre, el rumbo del equipo no era el adecuado y se buscaba un cambio. Era el quinto entrenador en solo 30 meses. Como entrenador del Madrid, Luxemburgo nunca llegó a ganarse el apoyo de la afición madridista.

1 comentario:

  1. A ver, Luxemburgo no inventó el "cuadrado mágico": su inventor fue probablemente Tele Santana, quien lo puso en práctica con aquellas selecciones brasileñas que asombraron en los Mundiales de 1982 y 1986. Jugaron muy bien, pero no ganaron nada. Su exitoso Sao Paulo sí ganó trofeos, y casi siempre lo hico con el célebre cuadrado mágico (La excepción fue aquella Copa Intercontinental ganada al Barcelona de Cruyff: formaron en una 4-2-3-1, con Cafú de extremo derecho.)

    El Villarreal de Pellegrini también formaba con el célebre cuadrado; y jugaba muy bien al fútbol. Maturana llamó a esta formación el "sistema en torre": 4-2-2-2. Con él, la selección brasileña entrenada por Zagallo fue subcampeona del mundo en 1998.

    En fin, lo que he querido decir es que se puede jugar bien con el cuadrado mágico o como queramos llamarlo, y he intentado demostrarlo con esos ejemplos. No es, desde luego, la formación que yo elegiría; pero, en mi opinión, se trató injustamente a Luxemburgo. Las cosas no fueron bien porque, a veces, no salen bien, y no hay que darle más vueltas ni descartar la formación empleada por Luxemburgo. Pero yo ya no tengo mucha fe en que los aficionados al fútbol demuestren el suficiente sosiego como para razonar un pelín; no tiene sentido que, si las cosas no salen bien, se descarte la formación elegida por el entrenador. Si fuésemos así de irracionales, ya habríamos descartado TODAS las formaciones existentes, porque con todas ha habido "fracasos".

    Por cierto, para los aficionados el principal problema del cuadrado mágico fue, como bien dices, la (supuesta) concentración de futbolistas por el centro: no había futbolistas en los lados, decían. Pues bien, el idolatrado Zidane formó muchas veces sin jugadores fijos por los lados cuando puso en el medio a Casemiro, Kroos, Modric e Isco. Una formación y una táctica parecidísimas a las del criticado Luxemburgo.

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