José Antonio Camacho Alfaro, nacido en la murciana localidad de Cieza. Como jugador desarrolló casi toda su carrera en el Real Madrid, el club de sus amores. Comenzó jugando en el equipo juvenil del Albacete como extremo izquierdo. Poco después, gracias a sus buenas actuaciones, pasa a formar parte de la primera plantilla. Además, es convocado por Héctor Rial para la Selección Española juvenil. En 1973 Real Madrid y Barcelona se interesan por sus servicios, y finalmente el equipo de la capital consigue su fichaje para el equipo filial. Ese año comienza un largo historial de madridismo como jugador. Como entrenador será otra cosa...Solo un año más tarde debutaría con el primer equipo de la mano de Luis Molowny. Con el paso del tiempo retrasó su posición al lateral izquierdo, siendo uno de los mejores de la época. Garra, lucha y sacrificio eran sus grandes aptitudes, además de una buena velocidad y anticipaciones. En 1978 sufrió una grave lesión de menisco y ligamentos cruzados que lo mantuvieron alejado de los terrenos de juego durante dos años. Pero su espíritu de lucha es lo que no le haría desistir, y finalmente acabó su carrera en el Real Madrid en el año 1989. Durante 16 años defendiendo los colores del equipo blanco, mucho más de lo que estaría como entrenador.
Un año después de colgar las botas, pasa a entrenar a los equipos juveniles del Real Madrid. Un año después se convertiría en segundo entrenador del primer equipo, entrenado en ese momento por Alfredo Di Stéfano. En 1992 tendía su oportunidad en un equipo profesional, al entrenar al Rayo Vallecano, equipo al que lleva a la Primera División. La siguiente temporada conseguiría el mismo objetivo, esta vez con el Espanyol. Al fin, en 1998, llegó su gran oportunidad. El Real Madrid le fichó, pero no llegó a ejercer el puesto, pues a los 20 abandonó el cargo por discrepancias con el equipo directivo. Su primera gran ocasión frustrada a las primeras de cambio. De ahí a la selección española, con la que llegó a cuartos de final en el Mundial de Corea y Japón, en el que España cayó ante Corea del Sur por un polémico arbitraje.
Tras su paso por la selección, recala en el Benfica, donde consigue una Copa y, gracias a una buena campaña, vuelve al Real Madrid. Era mayo de 2004 y el Real Madrid había destituido a Carlos Queiroz por un final de temporada lamentable. Aquel verano, la gira por Asia sirvió para todo menos para entrenar, lo que enfadó a Camacho. Jugadores consentidos, canteranos que se creían estrellas, la bomba estaba a punto de estallar. Y no tardó mucho, en la tercera jornada de liga el Real Madrid perdía 1-0 contra el Espanyol, con varias decisiones cuestionadas. Raúl y Beckham en el banquillo, y titulares Celades y Juanfran. "El rendimiento de este equipo no es el adecuado, estando yo, no va a mejorar", llegó a decir. Así, tras el partido presentó su dimisión.
Últimamente ha entrenado a Benfica (por segunda vez), Osasuna durante casi tres años y a la selección de China, cargo que ocupa desde 2011.
Desde el Mundial 2010, cuando España se impuso por 1-0 a Holanda en la final, es conocido por su grito "Iniesta de mi vida". Además, aseguró que jamás entrenaría al Barcelona, salvo si sus hijos lo necesitaran para vivir.
No hay comentarios:
Publicar un comentario